EL ERROR QUE MUCHOS HOTELES COMETEN EN AGOSTO: DEJAR DE PUBLICAR PORQUE ESTÁN LLENOS

Hay una escena que se repite todos los veranos. Llega agosto, el hotel está lleno, la recepción no para, las habitaciones cambian de huéspedes a toda velocidad, el teléfono suena, las maletas entran, las maletas salen, y las redes sociales…

Bueno. Las redes sociales se quedan de vacaciones.

De repente, una cuenta que publicaba tres veces por semana desaparece durante quince días.

Silencio absoluto.

Como si Instagram entendiera perfectamente que «estamos muy liados».

(Spoiler: Instagram no lo entiende.)

«Pero si ya no necesito vender»

Esta es la frase que más escucho en verano.

«Ahora estamos completos. Ya volveremos a publicar en septiembre.»

Y tiene lógica. Si no necesitas llenar habitaciones hoy… ¿Para qué seguir publicando? Pues precisamente por eso.

Porque las redes sociales no solo sirven para vender la ocupación de esta semana sirven para llenar la del próximo otoño, la de Navidad, la de Semana Santa e incluso la del verano que viene.

Agosto es cuando más contenido tienes… y menos lo aprovechas

Es curioso.

Durante el invierno muchos hoteles piensan:

«No sé qué publicar.»

Y en agosto, cuando el alojamiento está lleno de vida… dejan de publicar.

Es como tener el mejor escaparate del año y bajar la persiana. Porque piensa un momento todo lo que ocurre en un alojamiento durante agosto: familias llegando con ganas de vacaciones, niños descubriendo la piscina, desayunos tranquilos, atardeceres, conversaciones en la terraza, recomendaciones que das cada día, momentos que no volverán a repetirse exactamente igual.

Y todo eso… es contenido.

El verano no vuelve

Las habitaciones volverán, los huéspedes también, pero ese momento concreto no.

El matrimonio que celebra su aniversario, el niño que entra corriendo en la piscina por primera vez, la pareja que desayuna sin mirar el móvil, son escenas que desaparecen. Y si no las cuentas ahora no podrás contarlas en noviembre.

Publicar en agosto no es vender. Es construir recuerdos

Aquí está el cambio de mentalidad.

No publiques pensando en vender una habitación para mañana. Publica pensando en que alguien vea tu contenido hoy… y dentro de tres meses recuerde tu hotel cuando quiera organizar una escapada.

Las personas no reservan únicamente por precio sino que reservan porque recuerdan cómo les hiciste sentir.

Y agosto es el mejor momento del año para generar ese recuerdo.

No hace falta sacar el móvil cada cinco minutos

No estoy diciendo que conviertas el hotel en un plató de televisión, ni que pases el día grabando Reels mientras los huéspedes desayunan.

Todo lo contrario.

A veces basta con observar.

Una conversación, una luz bonita, un rincón tranquilo, una mesa preparada, el sonido de una fuente, las bicicletas esperando junto a la entrada, los pequeños detalles cuentan mucho más que los grandes montajes.

El mejor contenido de agosto ya está ocurriendo

No necesitas inventarlo solo darte cuenta de que está pasando delante de ti.

Porque agosto es probablemente el mes en el que más historias suceden dentro de un alojamiento.

Y sería una pena que todas esas historias solo las vivieran quienes estaban allí.

Cuando llegue septiembre…

Habrá hoteles que vuelvan diciendo:

«Tenemos que volver a mover las redes.»

Y otros que habrán aprovechado agosto para crear contenido que seguirán utilizando durante meses.

La diferencia no estará en quién publicó más, estará en quién entendió que las redes sociales no solo sirven para llenar habitaciones, sino también sirven para construir recuerdos.

Y los recuerdos… reservan mucho más que cualquier descuento.

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